Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Metas’

Las 5 S’s es un programa de mejora cuya filosofía es el orden y la limpieza. Fue desarrollado por una empresa del sector automotriz de Japón. En las empresas donde se lleva a cabo este programa se logran reducciones muy importantes en costos pues se optimiza el tiempo que las personas ocupan para realizar su trabajo, se reducen los rechazos por mercancía con baja calidad, etc.

Lo increíble es que este programa se ha migrado también hacia las oficinas. En el campus donde colaboro se llevó a cabo en las áreas de oficina y ¡vieran qué maravilla! Prácticamente se eliminaron los cochineros (sin afán de ofender a los colegas) Pero visitar algunas oficinas se volvió una experiencia grata al no tener pilas de papeles en el escritorio, adornitos, tortas de jamón (esta es broma!), y cuando solicitas cualquier material las cosas simplemente están en su lugar.

A raíz de ahí comenzó a rondar en mi cabeza que esta maravillosa iniciativa no se queda ahí, sirve también para aplicarla en casa y, lo mejor de todo ¡para nuestras finanzas personales! Aquí esta lo que se me ocurre:

5 S’s para tus finanzas:

  • Seiri (整理): Organización. Separar innecesarios: El equivalente es controlar los gastos que realizamos, eliminar el gasto hormiga que no nos sirve y solo boicotea nuestra tranquilidad financiera.
  • Seiton (整頓): Orden. Situar necesarios: ¿Te suena la campanita con la palabra presupuesto?  ¿A dónde llevo mis ingresos de acuerdo a la prioridad de mis gastos?
  • Seisō (清掃): Limpieza. Suprimir suciedad. Bueeeeeno, ¡a reducir deudas! De un jalón o poco a poco pero dejemos de regalar dinero vía intereses y mejor ganemos intereses por nuestro dinero.
  • Seiketsu (清潔): Estandarizar. Señalizar anomalías. Compras de impulso o presupuestos que no contemplan ciertas necesidades. Aquí es momento de mejorar lo que hemos venido haciendo y encontrar las causas por las que fallamos.
  • Shitsuke (): Disciplina. Seguir mejorando. La tranquilidad financiera se convierte en un hábito y los hábitos requieren disciplina. A la larga obtendremos la recompensa de todos nuestros esfuerzos.

Creo que los japoneses son los reyes de la eficiencia y eso es precisamente lo que deseamos en nuestras finanzas “hacer más con menos”. Te invito a hacer la prueba para implementar esta metodología japonesa en tu cartera.

¡Mucho éxito!

Karla Bayly

Read Full Post »

“El arte de la guerra” de Sun Tzu es reconocido como el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Al igual que en el arte de la guerra, las finanzas sanas pueden requerir de estrategias dignas de generales. He aquí algunas frases que pueden ayudarnos a emprender el camino de la libertad financiera:

Sun Tzu

“Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla”

Saber qué es lo que queremos y los instrumentos y acciones que nos pueden llevar a conseguirlo significa tener ganada gran parte de la batalla contra el caos financiero. Conocer y entender los términos bajo los cuales contratamos una hipoteca, aceptamos una tarjeta de crédito, establecemos un fondo de ahorro o elegimos una afore nos hace conocer al “adversario” y así no correr peligro en nuestra lucha hacia la libertad financiera.

“La dificultad de la lucha armada es hacer cercanas las distancias largas y convertir los problemas en ventajas”

Cuando pensamos en lo lejano y azaroso que es el camino hacia unas finanzas saludables lo que lograremos es bajar nuestra motivación. Establecer metas cercanas (un fondo para navidad), metas intermedias (un auto nuevo o una cuenta de ahorro) nos ayuda a motivarnos y hacer más fácil nuestra conversión hacia personas financieramente inteligentes.

“Nunca se debe atacar por cólera y con prisas. Es aconsejable tomarse tiempo en la planificación y coordinación del plan”

Acciones descoordinadas sin haber establecido metas de vida y ahorro nos llevarán a la inconstancia  y desmotivación. Es necesario tomar un tiempo para entender al enemigo (bancos, hipotecarias, bolsa, ofertas, etc.) y así poder construir nuestra estrategia y llevarla a la ejecución.

“Las consideraciones de la persona inteligente siempre incluyen el analizar objetivamente el beneficio y el daño. Cuando considera el beneficio, su acción se expande; cuando considera el daño, sus problemas pueden resolverse”

Análisis costo-beneficio ¿hay algo mejor que eso?

“Cuando las órdenes se dan de manera clara, sencilla y consecuente a las tropas, éstas las aceptan. Cuando las órdenes son confusas, contradictorias y cambiantes las tropas no las aceptan o no las entienden. Cuando las órdenes son razonables, justas, sencillas, claras y consecuentes, existe una satisfacción recíproca entre el líder y el grupo”

No podemos ser los únicos jugadores en la construcción de las finanzas familiares. Es necesario no solo comunicar las metas sino también entusiasmar al equipo que nos ayudará a llevarlas a cabo.

La información no puede obtenerse de fantasmas ni espíritus, ni se puede tener por analogía, ni descubrir mediante cálculos. Debe obtenerse de personas; personas que conozcan la situación del adversario.

Los astros y nuestros amigos en la ruina no son los mejores consejeros para nuestras finanzas. Busquemos la ayuda de aquellos que realmente pueden orientarnos para ser libres financieramente hablando.

¡Que tengas excelente fin de semana!

Karla Bayly

Read Full Post »

En el post pasado hablamos sobre lo que son los Fondos de Inversión y qué es lo que nos pueden ofrecer. Sin embargo este tipo de inversiones no son para todos pues depende de nuestro perfil como inversionista.

Lo primero que tienes que considerar para convertirte en inversionista son tres cosas:

  1. ¿Para qué quieres el dinero que vas a invertir? Si es un ahorro de corto plazo, algo así como tu fondo de emergencia. Quizá invertir en este tipo de fondos no sea buena idea. Al contrario si estas guardando para la universidad de tu hijo o para tu retiro, una inversión en fondos es buena idea porque a LARGO PLAZO está demostrado que el comportamiento de los mercados es positivo.
  2. ¿Qué tanto te gusta el riesgo? Si vas a Six Flags, por ejemplo, y eres de los que desquita su pase mágico (¿se llama así?) pues subes a todas las atracciones una y otra vez  o te consideras amante de la adrenalina entonces el riesgo es lo tuyo. Si por el contrario, sufres viendo la final de Miss Universo o te da “el patatús” cuando no encuentras una moneda de 10 pesos que tenías junto al refrigerador, entonces tu perfil tenderá a ser conservador. Los Fondos de Inversión ofrecen opciones tanto para personas que soportan muy bien el riesgo, ya sea porque van por mayores rendimientos o a largo plazo y personas con perfil conservador que prefieren invertir en papel “más seguro” sacrificando algo de rendimiento pero durmiendo mejor.
  3. ¿Qué tanto quieres obtener de rendimiento por tu dinero? Aquí es donde muchas personas son víctimas de fraude pues es muy fácil prometer altísimos rendimientos sin ningún riesgo y, lamento decirlo, eso no es posible. TODO RENDIMIENTO ESTA ASOCIADO AL RIESGO. Lo más recomendable es analizar cómo se ha comportado el fondo en el pasado, si ha tenido altos rendimientos, si se mueve en proporción del índice en donde cotiza (ya hablaremos de esto después), etc. Todo lo anterior para tener una idea sobre los rendimientos que ofrece el fondo aunque no olvides que los rendimientos del pasado no son una garantía para rendimientos futuros.

Si no tienes claro cualquiera de estos tres aspectos, por favor aléjate de los mercados financieros pues lo único que obtendrás serán dolores de cabeza. He visto a varias personas invertir bajo el síndrome de la manada: “Si el tío Pepe invierte ahí, entonces yo también” y ahí van todos en manada. La diferencia es que el tío Pepe sí tenía muy claro que tendría que dejar su dinero al menos entre tres o cinco años para ver ganancias y tú estarás invirtiendo las inscripciones de la escuela de tus hijos que necesitas de regreso en seis meses.

En este punto sería válido también preguntarse: ¿cuánto de este dinero estoy dispuesto a perder? Así que mira fijamente a tu alcancía y analiza cuánto de ese dinero podrías dar por perdido sin tener que tomar antidepresivos. Una vez que has fijado un tope de pérdida, será más sencillo elegir la opción de inversión que te conviene de acuerdo al perfil de riesgo de los fondos que te ofrezcan. Si perder un solo peso te pone los pelos de punta entonces dirígete al banco y pide en ventanilla un pagaré.

Una vez que conoces tu perfil de inversionista estarás listo para sentarte ante cualquier asesor y pedir que te orienten sobre una buena alternativa de inversión. La recomendación es que tomes la decisión con calma (algo así como ponderar el trabajo que te costó ahorrar este dinero) pues no se trata de dejarlo en la primera opción que analices. Quien te asesore debe tener toda la paciencia del mundo para resolver tus dudas y ser muy claro en la información que te presenta y ojo, dicen que: “ante la duda, frena” Si no te convence o la explicación que te den no es satisfactoria, pide que te atienda otro asesor y no alguien desesperado por ganarse una comisión.

Creo que los fondos son una buena opción para ahorrar siempre y cuando se cuente con una estrategia definida, actualmente mi plan de retiro (aunque es pequeño) me da la tranquilidad de saber que puedo llegar a ser financieramente libre.

No te pierdas: Los Mitos de los Fondos de Inversión

Karla Bayly

Read Full Post »

La baja de tasas de interés ha hecho que guardar tu dinero en un banco no parezca ser un buen negocio y en parte de eso se trata, de desincentivar el ahorro y fomentar el consumo ¿por qué? Porque si tú, yo y muchos más decidimos salir y gastar nuestro dinero entonces ayudamos a reactivar la economía.

Sin embargo, tal vez la reactivación de la economía no esté dentro de tus planes y más bien decidas guardar tu dinero esperando rendimientos como premio por posponer tu consumo. Si los bancos no son lo tuyo, tal vez sea el momento de acercarte a una operadora o administradora de fondos de inversión ¿cuál es la diferencia? Pues que mientras la operadora únicamente te va a ofrecer productos “marca propia” la administradora cuenta con una gama más amplia de opciones.

Los Fondos de Inversión son portafolios de productos financieros a los que puede acceder un grupo de pequeños y medianos inversionistas ¿queeeee? Digámoslo así, para quienes no tenemos el capital para entrar a una casa de bolsa y comprar un paquete de acciones de Telmex o Bimbo o aunque tuviésemos el dinero no queramos estar “clavados” viendo como se mueve la acción todos los días o, peor aún, pagarle a un “broker” para que maneje nuestro dinero y tome esas decisiones por nosotros, además de pagar comisiones cada vez que nos movamos de un paquete a otro, existe la alternativa de poner nuestro dinero en Fondos de Inversión.

Dichos fondos funcionan como la clásica “vaquita” en donde un intermediario arma un paquete de acciones o bonos y nos invita a entrar. La ventaja es que, una vez invertido nuestro dinero en un fondo, los “expertos” son los que se encargan de comprar y vender, lo cual no demanda toda nuestra atención (y ojo que no toda pero sí vale la pena estar al pendiente, después de todo es nuestro dinerito), las comisiones de entrada y salida disminuyen pues las compartimos entre todos los que estamos pero CUIDADO el riesgo no disminuye, es decir, no por el simple hecho de ser un fondo de inversión significa que el valor de las acciones permanecerá estable.

Por lo tanto, invertir en fondos no necesariamente es más seguro aunque sí más accesible. Existen en México más de 400 diferentes fondos y cada uno de ellos tiene una composición diferente. Para analizarlos puedes consultar el Prospecto de Inversión que se presenta ante la CNBV y no es otra cosa sino la radiografía de los papeles que componen el fondo, qué rendimiento se pretende lograr y quien es el administrador del mismo. Los prospectos son documentos públicos y están disponibles a través de la página de de FundPro que ofrece información de fondos en países como México, Chile y Argentina.

¿Te atraen los fondos de inversión? No te pierdas ¿cómo saber si los fondos de inversión son para ti?

Karla Bayly

Read Full Post »

¡Ya me vi!

¿Qué harían tus hijos con $300 mil? ¿Qué harías tú con esa cantidad?

¿Ya te viste? Yo puedo imaginar varias cosas que hacer con esa cantidad y por eso voy a seguir destinando $154 pesos semanales a la compra de pañales y no, no se trata de ningún sorteo, sino de mantener mi nivel de gasto constante aunque mi hija por fin haya decidido ser niña grande.

Uno de los principales obstáculos para el ahorro es la supuesta falta de dinero, y me atrevo a decir supuesta porque acostumbramos a hacer gastos sin pensar que más tarde se convierten en fugas de dinero. Mi caso es el siguiente:

Durante casi tres años hemos venido destinando parte de nuestro presupuesto a la compra de pañales (y si, admito que no he sido la mejor mamá en eso de dominar el control de esfínteres 😦 ). Después de todo este tiempo el gasto “ya ni se nota” es decir, nos hemos acostumbrado a vivir sin esa cantidad de dinero y honestamente, tampoco imagino cosas maravillosas (viajes o compras glamorosas) que pudiera realizar hoy con $154 pesos adicionales cada semana.

Este nuevo “ingreso” mensual de $616 ($154 x 4) podría fácilmente convertirse en nuevos “gastos hormiga” pero ¿qué pasa si mantengo ese gasto constante hasta que mi princesa asista  a la universidad? Invirtiendo en una cuenta que ofrece 8.5% de rendimiento anual (menos 0.85% de ISR sobre rendimientos) pasaría lo siguiente:

 

¿Qué pasa si invierto lo de los pañales?

¿Qué pasa si invierto lo de los pañales?

La idea no es guardar debajo del colchón (porque me lo voy a gastar) cada semana sino que me gustó la opción de Banco Azteca porque puedes depositar cada semana vía internet lo cual me parece de perlas (nada de andar comprando licuadoras cada que vaya a la sucursal).

Ahora bien, la tasa de 8.5% no va a permanecer constante y seguramente variará conforme el banco gane clientela y se mueva la economía. Tampoco los pañales van a costar lo mismo todo el tiempo. La belleza de este ejercicio esta en ir aumentando nuestro ahorro conforme aumenta la inflación y buscar mejores opciones de inversión conforme crece el capital y podemos acceder a mejores tasas, lo que significaría en algún momento mover mi inversión a un nuevo lugar. El objetivo es demostrar que sí se puede ahorrar y que los gastos hormiga sí son significativos en el largo plazo.

¿No tienes hijos? ¿Eres ecologista y utilizas pañales de tela? Bueno, si puedes ahorrar 10 pesos diarios, así se vería tu cuenta:

Ahorrando una moneda diaria

Ahorrando una moneda diaria

¿Ya te viste? Te invito a comenzar tu cuenta de ahorro. Existen opciones interesantes también en Banco Famsa y Makahui de El Peso Nuestro reporta rendimientos interesantes en Banregio. La idea es dedicarle un par de horas investigando en internet y comenzar a ahorrar ¡ya!

El modelo es muy sencillo y puedes hacerlo tú mismo(a) con la cantidad que decidas rescatar de tus “gastos hormiga”. Si lo prefieres puedes escribirme a karla@karlabayly.com y con gusto te lo reenvío.

¡Feliz fin de semana!

Karla Bayly

Read Full Post »

Frecuentemente escucho y leo a personas preguntándose si deben pagar tal o cual cosa, si las comisiones que cobran los bancos por el manejo de cuentas o las tarjetas de crédito pueden evitarse, también preguntarse sobre la conveniencia de las compras al mayoreo o asistir o no a una venta nocturna, entre otros.

Ahora bien, lo que casi nunca escucho ni leo es a las personas decir: después de analizarlo, a mí sí me conviene “X” y es que, al parecer, no estamos acostumbrados a realizar lo que hacen rutinariamente los empresarios exitosos: el análisis costo-beneficio.

Analizar el costo-beneficio de nuestras decisiones nos ayuda a otorgarles una medida de rentabilidad eligiendo entre varias alternativas aquella que más nos beneficie (por ejemplo: pagar las comisiones de la banca electrónica o perder medio día cada semana acudiendo al banco a realizar pagos).

Para realizar esta dinámica y decidir qué es lo que nos conviene podemos comenzar listando las diferentes opciones que tenemos para satisfacer una necesidad. ¿Llenar la despensa con presentaciones jumbo a un precio más económico por unidad pero realizando un alto pago inicial o ir n veces al supermercado por presentaciones más pequeñas, pagando menos cada vez pero utilizando mi tiempo y la gasolina del auto? Una vez que listamos todas las alternativas le asignamos un valor económico a cada una de ellas.

Ya que hemos asignado costos evaluamos el beneficio que nos presenta cada alternativa. Para  muchas de estas decisiones de índole personal, el beneficio estará representado como: tiempo y/o gusto, algo así como: pago $XXX de banca electrónica al año pero me ahorro 12 días que puedo dedicar al ocio o trabajo y eso vale más para mi, por ejemplo.

¿Valen todas las alternativas lo mismo para todos? ¡Definitivamente no! Te cuento el caso de mi suegro adorado, quien ya me dio permiso de  “ventanearlo” aquí:

Recientemente recibió Euros y, después de una sesión de investigación, encontró que el mejor tipo de cambio era ofrecido en el aeropuerto, así que subió a su auto, manejó dos horas (ida y vuelta), pagó el boleto del estacionamiento (nada barato por cierto), se expuso a las bandas de delincuentes que operan en el aeropuerto  y cambio sus flamantes Euros por moneda nacional. ¿La ganancia? Según yo tablas, si no es que perdiendo, contra haber acudido al banco que opera a una cuadra de su casa. Para mi suegro, que ya está retirado, la ida al aeropuerto  fue quizá el paseo de la semana, una oportunidad de cambiar la rutina. Para él, lo gastado fue una inversión en entretenimiento, creo yo.

Conclusión: lo que para mí puede ser inteligentísimo quizá no lo sea tanto para alguien más y esa es la maravilla de ser seres humanos únicos e irrepetibles ¿no lo crees?

Así que, cada vez que nos asalta la duda o el remordimiento por tener que pagar por algo, podemos realizar este sencillísimo análisis y, de esta manera, estar seguros de haber tomado la mejor decisión. Y ojo, no se trata de casarnos con la primera opción, recordemos que el comprador inteligente compara opciones antes de decidir. Si el banco me cobra X comisión, antes de firmar el contrato compararemos diferentes alternativas, si voy a ir a una venta nocturna busco primero lo que quiero comprar en otros lugares y después decido si ir a esa venta es una buena idea, etc.

Dicen que no hay nada gratis en esta vida, pero la satisfacción de tomar buenas decisiones sí lo es, la sonrisa de tu hijo con quien pasaste el tiempo tranquilamente sí lo es y (cursi, pero cierto) todos los atardeceres y cada día que la vida nos regala ¡son gratuitos!

Karla Bayly

Read Full Post »

Poster Taller

Read Full Post »

Older Posts »