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Posts Tagged ‘Cajas populares’

No solamente has trabajado duro para conseguirlo sino que lo protegiste de la gran tentación de las compras innecesarias. Cuando consultas tu saldo en el banco o miras dentro de tu cartera puedes constatar la alegre sensación de contar con una cantidad remanente así que ¿ya pensaste de qué manera vas a apapachar a ese dinerito? He aquí algunas sugerencias:

  1. Ponle un nombre: Igual que lo hiciste con esa primera mascota a quien con solo mirarle a la cara le otorgaste un nombre y con la misma curiosidad que todos los amigos y no tan conocidos le preguntan a la señora embarazada ¿y cómo se va a llamar el niño? Ponle tú un nombre a ese conjunto de billetitos: vacaciones, inscripciones, computadora, impermeabilización, liposucción o lo que se te ocurra. Darle un nombre a tu dinero te permitirá sentirte identificado (recuerda aquel gatito al que te prohibieron ponerle nombre pues no te fueras a encariñar) y será más difícil que sucumbas a la tentación de desprenderte de él.
  2. Búscale la mejor niñera: De la misma manera en que evitas dejar tu auto a media noche, sin alarma y en una calle de dudosa reputación, busca el mejor lugar para tu dinero y creéme que tu cuenta de nómina o tu cuenta de cheques  no son ese lugar. Aléjate de los bancos que te ofrecen un rendimiento por debajo de la inflación (hasta hace poco cierto banco abarrotero ofrecía descaradamente un 4% de rendimiento cuando la inflación del país andaba por el 6% anual ¡qué descaro!). Busca instituciones donde alimenten cariñosamente a tu dinero y lo hagan crecer al menos por arriba de la inflación.
  3. No cambies tu oro por espejitos: Algunas cajas populares (cooperativas de ahorro) ofrecen una serie de “monadas” a cambio de tu dinero tales como becas para tus hijos (cuando la solicitas te dan un morral de tela, un cuaderno de 20 hojas y un lápiz que no pinta) o ayuda para gastos funerarios (pregunté insistentemente en que consistía y la señorita no supo o quiso decirme, así que tengo la leve sospecha de que la ayuda consiste en un ramo de claveles o algo similar). La lógica es la siguiente: tú le das tu dinero en custodia a una institución, esa institución le va a prestar tu dinero a alguien más con un interés muy alto y eso te convierte en socio (tu pones el dinero y ellos al cliente) Por lo tanto mereces rendimiento EN MONEDA y no una licuadora y mucho menos una vajilla de melamina.
  4. No lo dejes jugar sin la supervisión de un adulto: Jamás dejaría a mis hijos jugando solos en un parque en el que nunca hemos estado, mientras me voy a descansar un rato. No importa que me juren y perjuren que los juegos cumplen con todos los estándares de seguridad europeos y que hay montones de niños jugando por ahí. Lo mismo opino de las pirámires, las comunidades de regalo, las cajas populares y por supuesto del famosísimo mercado FOREX. Si no hay alguien que se haga responsable de rendir cuentas, mi dinero no juega. Busca solo inversiones avaladas por la autoridad regulatoria en cuestión.
  5. Búscale nuevos amiguitos: Seguramente no quieres que tu dinero se sienta solito así que pon manos a la obra y continua ahorrando para que tus billetes tengan amigos con quien jugar. Imagina a tu “auto 2010” pasando alegres tardes con “vacaciones de verano” e intercambiando confidencias con “remodelación de cocina”. Linda estampa ¿no lo crees?

Y tú ¿cómo consientes a tu dinero?

Karla Bayly

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