Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Crédito’ Category

Ir a una venta nocturna pensando que va a ir uno a “ahorrar” es mentirse a uno mismo. Para algunas personas, ir a una venta nocturna es igual a ir a gastar lo que no se sabe si se podrá pagar, en artículos que no siempre se necesitan.

Escribo este post desde la oscuridad de los que nunca se han desvelado comprando. Al parecer el atractivo consiste en tomar alguna(s) copa(s) de vino de cortesía y escuchar música en vivo, algo así como asesinar tu tranquilidad financiera en un estado muy festivo, eso sí.

Dado que se avecinan las ofertas de verano, he aquí algunas preguntas que te pueden ayudar a hacer de tu próxima venta nocturna un cúmulo de compras inteligentes:

  • ¿Voy a la venta nocturna porque necesito comprar algo o porque no tengo algo mejor que hacer? No se trata de ir a pasear sino de adquirir algún producto necesario bajo la premisa de aprovechar una buena oportunidad de compra.
  • Si necesito comprar algo ¿he comparado precios? ¿es ése el mejor lugar para comprar? Previo a la tan esperada cita, un comprador inteligente verificará precios en diferentes almacenes.
  • ¿Puedo conseguir éste artículo más barato en otro lugar y, además, sin desvelarme? Definitivamente el sacrificar horas de sueño deambulando por un lugar lleno de gente no es lo mío. Gastar y desvelarme esta más asociado a salir a cenar a algún lugar bonito con mi esposo en donde podamos platicar.
  • ¿Tengo un límite de gasto establecido? ¿Cómo sabré que he alcanzado dicho límite? Ir a un evento de este tipo sin un presupuesto establecido es casi como aventarse de un avión sin paracaídas. Saber la cantidad que puedo disponer para las compras y firmar con la tranquilidad de que podrá pagarse hacen de un comprador impulsivo, un consumidor preparado.
  • 20% en monedero electrónico ¿es eso una oferta o un gancho para regresar a comprar otras cosas que no necesito en la próxima venta nocturna? El dinero que no es dinero en realidad es sinónimo de esclavitud. Las tiendas te “obligan” a regresar sin darte la opción de elegir el lugar de tu próxima compra.
  • ¿Cuánto le cuesta a la tienda el vino de cortesía que los compradores se pelean? Bueno, ésta te la puedo contestar yo: cada copa que te tomas, le cuesta a la tienda, en promedio, $5 pesos. Con una inversión de $15 pesos la tienda se asegura de que el estado etílico le ayude a sus clientes consentidos a firmar con singular alegría.
  • ¿Compro lo que quiero o lo que encuentro? Mi experta en ventas nocturnas tiene un cúmulo de anécdotas divertidas  sobre el como arrebatarse un sweter con otra “dama” o encontrar un pantalón talla X entre decenas de prendas amontonadas, para terminar comprando lo que sea a un precio que no querías pagar.
  • Regalos de bodas a más meses sin intereses de lo que durará el matrimonio. Sé que es cruel, pero ésta sí es toda una anécdota de la vida real.

Una venta nocturna puede ser todo un “happening” siempre y cuando te acompañen un objetivo de compra y un presupuesto establecido. Tal vez sería interesante aprovechar las ventas nocturnas por internet.

¿Existen otras razones para ir a las ventas nocturnas?

Karla Bayly

Anuncios

Read Full Post »

El desplome de los imperios automotrices ha lesionado la confianza de los consumidores a nivel mundial. No importan las muchas promesas que el CEO de GM México realice acerca de lo “blindada” que la empresa esta en nuestro país, lo cierto es que, en las agencias distribuidoras de ésta y otras marcas, los clientes brillan por su ausencia.

Sin embargo en la mente del consumidor pueden estar rondando dos palabras: “oportunidad” y “posibilidad”. Lo cierto es que los precios de automóviles han venido en descenso y cada vez parece más fácil obtener un crédito automotriz. También es probable que haya llegado el momento de adquirir un primer auto o cambiar el actual. Para aquellos que cuentan con algún ahorro tal vez exista la posibilidad de salir a conquistar las avenidas con un auto último modelo. Así que ¿es momento de comprar el auto de tus sueños?

Como proyecto de clase, pedí a mis alumnos de “Evaluación de Proyectos de Inversión” que acudieran a las diferentes agencias de la ciudad a buscar su auto ideal y evaluaran el comprarlo dando el mínimo requerido de enganche y pagando el resto en mensualidades vs. tomar el monto de la mensualidad calculada por el vendedor e invertir dicho monto en algún instrumento de corto plazo hasta ahorrar el 50% del precio de venta.

La finalidad del ejercicio era comparar alternativas posponiendo la compra y encontrar la cantidad que ahorrarían vía intereses así como el número de meses que tendrían que “reprimir” el deseo de manejar el auto soñado. Este es un ejemplo:

    Martha “soñó” con un Beetle de VW cuyo precio es de $244,621, a 60 meses con una mensualidad de $4,784. Encontró que si depositaba esa cantidad a un interés de 8% y ahorraba durante 13 meses (en otras palabras, se aguantaba las ganas del coche por poco más de un año) podría pagar el auto en 34 mensualidades (en lugar de 60) y ahorraría $62,190 pesos de intereses, ¡lo que representa una cuarta parte del coche!

Al entregar los resultados de la tarea, el 100% de mis alumnos eligieron posponer su compra una vez que calcularon el costo de “sucumbir” a la atractiva oferta del mínimo enganche. ¿Necesitas ser un experto(a) haciendo números para evaluar una compra a crédito? ¡De ninguna manera! Solo debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Algunas personas caen en la trampa de pensar que el dinero que tienen cubrirá un mayor porcentaje del valor del auto pero no toman en cuenta los costos ocultos (seguro, costo de apertura del crédito, alarmas adicionales, equipo no incluido, tenencia, etc.) que tendrán que pagar de contado haciendo con ésto que las mensualidades sean más altas. No conozco a nadie que se haya atrevido a decir “no, gracias” y terminan saliendo con un “super coche” pero también con una “super deuda”
  • Si la mensualidad que el vendedor te calcule te parece excesiva como ahorro, digamos que te dicen $5,000 pero no vas a comprar el auto sino a ahorrarlos y eso te parece una fortuna o sientes que no lo vas a poder ahorrar, entonces éste no es el momento de comprar el auto de tus sueños sino el de tus pesadillas. Tarde o temprano la “novedad” del coche va a pasar y tú vas a terminar ahorcado con la deuda.
  • Regla de Oro: A mayor plazo, mayor interés. Mientras más te tardes en liquidar el coche, mayor será la cantidad de dinero que estarás tirando prácticamente a la basura.
  • Así como los autos tienen bolsas de aire para minimizar las lesiones en caso de impacto, tu cuenta de banco también necesitará una bolsa de aire de, al menos, el monto del deducible del seguro. En caso de tener un percance, el monto del deducible debe salir de tu cuenta de emergencias y no de tu tarjeta de crédito. Es muy triste ver un flamante auto nuevo con tremenda abolladura que el no-tan-flamante conductor es incapaz de pagar ¿no lo crees?

El momento para comprar el auto de tus sueños depende de ti. Si has ahorrado una buena parte del valor del auto y encuentras un buen precio, adelante. Pero si estás cediendo a la tentación del enganche mínimo te recomiendo hacer el ejercicio de calcular lo que terminarás pagando de intereses y lo que esa deuda puede representar para tus finanzas personales.

¿Es para ti momento de comprar el auto de tus sueños?

Karla Bayly

Read Full Post »

¿Debería nuestra tarjeta de crédito definir nuestra personalidad? Al parecer hay personas que opinan que es correcta tal aseveración según un estudio realizado por Banca Serfín (ahora Santander).

Según este estudio sobre hábitos de uso de tarjeta de crédito, los usuarios prefieren pagar una comida cara con su plástico de American Express en lugar de hacerlo con una tarjeta Ligth, ésta última la dejan para el anónimato que produce la fila del supermercado, por ejemplo. Para aquellos que son “totaleros” (los que pagan el total de sus compras mensuales) lo anterior no representaría ningún problema, pero ¿qué pasa con los que hacen “bloff” a cambio de pagar un dineral de intereses?

Recuerdo también el comentario de cierta deudora de tarjetas de crédito sobre lo importante que se sentía cada vez que firmaba con su plástico doradito… Confieso que sentí pena ajena por alguien que necesita poner su valor como persona en el color de una tarjeta y también agradecí el hecho de nunca haber pagado con mi tarjeta “barata” en su presencia ¿habría pensado que yo no valía tanto? ¿se habría negado a volver a comer conmigo?

Así que revisando el comparativo de tarjetas de crédito que proporciona la Condusef me propuse encontrar los rasgos de personalidad necesarios para el poseedor de los siguientes plásticos:

American Express: Si usted pensaba que es la marca exclusiva de los poderosos y adinerados lamento informarle que ha vivido en un error. Las tarjetas American Express “solamente” cargan un interés del 41.36% y de acuerdo al tipo de plástico el CAT (costo total anual) oscila entre en 56.25% y 56.89% (la Platino es la más barata con un CAT de 32.59%). Si añadimos el hecho de que esta tarjeta es rechazada en la mitad de establecimientos que usted frecuenta, entonces no podrá mostrar su estatus tan fácilmente, a menos claro, que se pelee a gritos con la pobre empleada, que no tiene nada que ver con la decisión de aceptar o no la tarjeta, haciéndole ver lo “piojoso” que es el establecimiento. Desafortunadamente éste es un caso de la vida real que no precisamente demuestra la “clase” del/la tarjetahabiente. ¿Viaja usted mucho y sabe como administrar sus millas? Felicidades, tiene el plástico correcto. Solamente le recomendamos que pague totalmente sus compras pues le sale muy caro pagar boletos de avíon vía intereses del 56%

Santander: Con excepción del plástico ligth, los usuarios de Santander nos “gritan” lo desprendidos que pueden ser con su dinero pues aceptan pagar CATs que varian entre 81.66% y 83.23%. No por nada este banco ha sido el menos afligido por la crisis actual en nuestro país. Cualquier negocio soñaría con tener clientes como usted ¡Felicidades!

Banorte: De ahora en adelante buscaré sabios consejos de todo aquel que pague sus compras con Banorte Fácil pues esta tarjeta resulta ser el plástico más barato con un CAT de 23.69% y una comisión anual de tan solo 120 pesitos. Mi estimado tarjetahabiente: no deje que nadie le mire feo de ahora en adelante. Mejor mírelos usted a ellos y deles su más tierna mirada de compasión cuando los vea sacar sus tarjetas de más de 60% de interés.

BanCoppel: A usted, ni como ayudarlo ¿cree que es importante porque no le duele regalar su dinero? Lamento informarle que en este blog usted entra en la categoría de INCULTOS FINANCIEROS. Seguramente le “ensartaron” la tarjeta cuando quiso comprar unos pantalones a 120 meses sin intereses y de ahí felizmente recorrió toda la tienda comprometiéndose a pagar un 104.98% de intereses por el resto de sus compras. Por lo que más quiera, busque un crédito más barato, transfiera su saldo, rompa este plástico en miles de pedacitos y nunca, nunca pero NUNCA vuelva a solicitar otro crédito sin antes pasar de visita a este blog.

Una tarjeta de crédito es un plástico que nos libra de cargar efectivo. No importa el colorcito o la marca, es dinero que tendremos que pagar de regreso con un interés. No debemos dejar que ningún mercadólogo nos meta en la cabeza que valemos más o menos por el color del plástico que usamos.

Las tarjetas de crédito no son malas, lo malo es no saber manejar el crédito.

Feliz fin de semana y por favor: mucho ojo con los intereses de sus tarjetas!!

Karla Bayly

*Los cálculos fueron realizados sobre la base de una deuda de $100,000. El CAT (Costo Anual Total) puede variar de acuerdo al monto adeudado y no refleja las compras realizadas a meses sin intereses. Si deseas consultar para otra tarjeta da click aquí

Read Full Post »

¡Odio pagar intereses!

¡Odio pagar intereses!

 

Acabo de hacer un berrinche de esos que se generan cuando uno mismo es el culpable, o sea, me tuve que aguantar solita la bilis frente a la computadora porque nadie tenía la culpa de que se me hubiera pasado la fecha de pago de mi tarjeta. Así es queridos lectores, hasta al mejor cazador se le va la liebre 😦

Confiada estaba yo en que realizaría mi pago totalero como cada mes y, cuando entro a la página de mi banco, me doy cuenta de que mi fecha límite fue ayer. Pretextos hay miles, consecuencias solo una: tendría que pagar intereses por UN DIA de mora.

Tratando de calcular en cuanto saldría mi descuido, encontré que mi tarjeta tiene un CAT del 36.1% y que, para saldar una cuenta de $2,297 (combinación de supermercado, un libro y radiografías), el banco me solicita un pago mínimo de $69.

Así que veamos…haciendo algunos números “servilleteros” me doy cuenta de que, siguiendo la filosofía del pago mínimo, ni mi libro, ni las radiografías y mucho menos la leche que ya se tomaron mis hijos serían de mi propiedad, o en otras palabras, terminaría de pagarlos hasta dentro de:

 

¡ 100 MESES (8.3 años) con un sobreprecio de 69%!

 

Si hiciera el esfuerzo de pagar el doble ($138 pesos) cada mes, entonces mis pequeños tendrían permiso de digerir su leche en tan solo 23 meses y yo habría pagado un sobreprecio de 37% por un galón de leche que compré el mes pasado.

Creo que en ningún super ponen la leche de oferta al 40%  y mucho menos al 70% lo cual justificaría la decisión de pagarla a crédito… así que mejor liquidé mi deuda (con sobrecargo) y me olvidé de los pagos mínimos.

Tuve una alumna que orgullosa contaba lo hábil que era para “aprovechar” las ofertas de cierta tienda de ropa y después iba pagando los mínimos de su tarjeta para que su marido no se diera cuenta de que “pellizcaba” el gasto ¿durará la moda y conservará la talla durante los próximos ocho años?

Recuerda que la desinformación es enemiga de tus finanzas personales.

Karla Bayly

Read Full Post »

Lo que ganas no te alcanza, las tarjetas de crédito gritan de dolor cada vez que ven una caja registradora, ya recortaste tus gastos al mínimo y aún así las deudas te acosan y no recuerdas cuando fue la última vez que dormiste “a pierna suelta”, así que cada día te preguntas:

¿Son los bienes para remediar los males?

Deshacernos de una propiedad reduciendo nuestro patrimonio es una de las opciones más radicales para hacer frente a una crisis de sobreendeudamiento.

Desafortunadamente existen muchas historias de personas que sacrificaron el producto de muchos años de trabajo solamente para encontrarse poco tiempo después en una situación aún más crítica. Algunas recomendaciones para quienes están evaluando esta opción son:

Seamos realistas. Antes de vender nada, debemos buscar cual es su valor REAL. El precio de venta no es lo que nos costó, ni lo que quisiéramos obtener, ni lo que cuesta algo similar. Para fijar el precio de venta lo mejor es pagar por un avalúo que nos ayude a fijar el precio correcto y más tarde se convierta en una herramienta de venta ante el posible comprador.

Una vez descontados los impuestos y gastos inherentes a la venta, el producto de la venta debe cubrir el total o gran parte del adeudo, de lo contrario solo estaremos abonando intereses y no tardaremos en estar metidos de nuevo en una crisis.

Seamos veloces. Piensa en esas casas con una manta eterna que dice “en venta por el propietario” Los meses pasan y lo único que esa manta en realidad quiere decir es:

a) están pidiendo mucho dinero,

b) si el propietario no quiere pagar una comisión por la venta, entonces probablemente se este ahorrando también las reparaciones, mantenimiento, predial, etc.

c) algo malo debe de tener.

Actualmente el mercado de compra-venta de inmuebles se encuentra deprimido por lo que la venta puede tomar un año o más según los expertos, mientras los intereses de la deuda siguen creciendo en un peligroso efecto de bola de nieve.

Acelerar el proceso dependerá de ofrecer un precio atractivo, resaltar los beneficios de la propiedad sobre otras en la zona y contar con una buena asesoría para la venta.

Seamos inteligentes al elegir un asesor de bienes raíces. No pongas la venta en exclusividad en manos de cualquiera y mucho menos de vendedores “patito” que van a cobrar la misma comisión que una buena agencia pero no tienen la misma red de contactos. El pago de la comisión no incluye solamente el que alguien estará mostrando la propiedad, sino que ésta va a ser “boletinada” en otras sucursales, anunciada en medios especializados y será parte del portafolio de distintos vendedores con la capacidad de “endulzar” el oído a los futuros propietarios.

En caso de no querer pagar una comisión por la venta, asumiremos que aceptamos un trabajo de tiempo completo con disponibilidad absoluta para mostrar la propiedad, responder preguntas, realizar tramitología, pagar publicidad en medios impresos y electrónicos y hacernos cargo de la limpieza constante de la propiedad.

No olvidemos el factor emocional. Comprar una casa es la compra con mayor carga emocional para el ser humano. No se trata de comprar ladrillos y ventanas sino: tranquilidad, comodidad, etc.

Como vendedor ¿qué puedes incluir a tu oferta que apele a estos sentimientos? Información clara, papeles en regla, invertir un poco en hacer que la casa se “sienta” habitable. No hay nada peor que perder el tiempo visitando casas que parecen cuevas o están sucias y averiadas.

Los desarrolladores de vivienda dominan el truco de “enamorar” a los clientes con casas-muestra de ensueño. Tal vez no hagamos lo mismo pero sí trataremos de mostrar un lugar limpio y funcional.

Hagamos cuentas. Una vez realizada la transacción el notario retendrá el impuesto sobre el producto de la venta. De existir una hipoteca se tendrá que saldar el adeudo y una vez descontados los gastos procederemos a liquidar otras deudas (por favor, nada de correr a la playa hasta asegurarnos de que podemos hacer frente a este gasto)

Reflexionemos sobre lo aprendido. Deshacernos de una propiedad, producto de años de esfuerzo, para liquidar deudas debe ser lección de una sola vez. A menos que seas amante de la adrenalina o te llames Donald Trump, quizá sea necesario revisar cuáles fueron las razones que nos orillaron a esta situación y proponernos alejarnos de este patrón de endeudamiento para no volver a pasar por una situación similar jamás.

Karla Bayly

Read Full Post »

Ya sea que te encuentres en una situación agobiante y estés haciendo un gran esfuerzo para mantenerte a flote, o que las deudas no se encuentren en tu lista de preocupaciones, te invito a revisar el siguiente cuestionario que tiene como propósito validar la actitud que tenemos hacia el crédito y la responsabilidad que asumimos para saldarlo.

1. Si reúnes los últimos doce estados de cuenta de tu(s) tarjeta(s), y procedes a subrayar o marcar los gastos registrados de acuerdo a: necesidades (amarillo) y gustos/premios (rojo), el color que predomina sobre el papel es:

a)      Amarillo. Recurro al crédito para hacer frente a gastos inesperados o para financiar compras planeadas.

b)      Mitad y mitad. Destino mi ingreso para pagar en igual proporción deseos y necesidades.

c)      Rojo. Mi deuda se produce para dar gustos a mí y a mis seres queridos.

2. Los plazos para liquidar una deuda se acortan en función de nuestra capacidad para destinar montos mayores al capital del adeudo. La cantidad que destinas mensualmente a diversiones y comidas fuera de casa podrían ser parte de ese monto, tu…

a)      Reduces al mínimo tus gastos. Buscas alternativas de diversión sin costo y cada mes destinas ese ahorro al pago de tus deudas.

b)      Consideras que esta cantidad “no pinta” aunque no realizas algún cálculo matemático que sustente esta afirmación.

c)      Sabes que la vida solo se vive una vez y no vas a sacrificarte ni sacrificar a tu familia para hacer al banco más rico.

3. Para lograr unas finanzas sanas se recomienda principalmente el ahorro pero también existe la posibilidad de generar mayores ingresos vía un segundo empleo (que por el número de horas y horario seguramente será de menor nivel al que ya tienes), inicio de un negocio alterno, la venta de multinivel, etc., al respecto piensas…

a)      Estamos en crisis y es difícil tener un primer empleo, mas no descarto la posibilidad de dar clases, cuidar niños o apoyar cualquier otro oficio. También estoy considerando iniciarme como empresario o diversificar el negocio que ya tengo. Necesito ganar más dinero.

b)      Opino que las cosas están muy difíciles, prefiero enfocarme en mantener lo que tengo seguro y ahorrar de acuerdo a lo que pueda.

c)      Trabajo demasiado, no se cuanto voy a durar con este trabajo, además si hubiera otro lugar en donde pudiese ganar más ya me habría ido ahí. Nadie me va a pagar más así como están las cosas.

 

4. Los intereses que cobran los bancos en nuestro país están muy por encima (hasta 5 veces) que los que se cobran en Estados Unidos y Europa. Durante los últimos años otorgaron tarjetas de crédito sin estudiar la capacidad crediticia de los solicitantes lo que les atribuye una proporción de la responsabilidad del incremento en los adeudos. Recientemente ha comenzado a limitar las disposiciones de efectivo y han disminuido los límites de crédito buscando así mantener al mínimo la cartera de crédito.

a)      No me da gusto, pero siento cierto alivio al saber que no voy a seguir endeudándome

b)      Me enoja que decidan por mí. Yo cuento con esa línea de crédito para mantener mi economía a flote y soy capaz de decidir si lo uso o no.

c)      Eso se llama discriminación y es una razón más para mi molestia. Me dan ganas de desquitarme.

 

5. Otra fuente importante de ahorro que podrías destinar al pago de tarjetas es eliminar, o al menos reducir el gasto en vacaciones y el consumo de alcohol, cigarros y refresco.

a)      Es un gran sacrificio y no sé si valga la pena pero admito que me ayudaría a ahorrar y estoy dispuesto a intentarlo.

b)      Puedo eliminar algunos pero no renunciar a todos, prefiero hacer otras cosas si alguien puede demostrarme el beneficio.

c)      Ya tengo demasiados problemas y mis gustos son lo único que me relaja. No pienso exponerme al estrés, depresión o un infarto para hacer feliz al banco.

 

6. Se acerca navidad y quieres demostrar tu cariño a las personas que amas

a)      Mi familia y amigos cercanos conocen la situación en la que me encuentro y comprenden que este año no puedo hacer obsequios. El mejor regalo que puedo darles es salir pronto de este problema y hacer borrón y cuenta nueva.

b)      Haré el sacrificio aunque no voy a estar al nivel de otros años.

c)      Navidad se trata de regalar y de a como pueda. Las cosas se componen luego y no voy a angustiar a mi familia con mis cosas.

 

Resultados:

 

Mayoría de A: Estas siguiendo las recomendaciones que dicta el sentido común para disminuir tu deuda lo más pronto posible pagando lo menos de intereses. Reconoces que el crédito sirve para hacer frente a imprevistos y no es dinero que te regalaron. Quizá haya sido por la vía dolorosa, pero asumes tu responsabilidad y trabajas para solucionar tu problema. Trabaja en aquellos puntos en donde tus respuestas no fueron A.

 

Mayoría de C: El primer paso para encontrar una solución es reconocer que verdaderamente existe un problema. Necesitas trabajar en identificar que tipo de relación tienes hacia el dinero y una vez desde ahí enfocarte en salir de éste que en realidad no es tu mayor problema, pues aunque pagues tus deudas o te cambies de nombre y de estado para que no te encuentre el banco, tarde o temprano vas a repetir el patrón y estarás endeudado de nueva cuenta. Los bancos NO son personas y no sufren, se agobian ni desgastan sus relaciones para que les pagues. Tu SI eres una persona que merece vivir en un estado de tranquilidad y armonía.

 

Mayoría de B: Elige en que polo quieres estar. Revisa nuevamente tus respuestas y decide hacia donde quieres moverte. El dinero es un objeto y su fin es utilitario, no permitas que tome el control de tu vida y tu tranquilidad

Read Full Post »

Ver imagen en tamaño completo

 

Hablar de planeación financiera, inversiones, ahorro para el retiro y temas similares cuando enfrentas dificultades para afrontar el pago de tus deudas de tarjeta de crédito podría parecer quimérico ¿no es así?

 

El incremento del Costo Anual Total (CAT) de las tarjetas de crédito, los precios que parecen no ir de la mano con la inflación y la elevada incertidumbre laboral, hacen cada vez más delgada la línea entre tarjeta habientes cumplidos y deudores de la banca.

 

Cruzar esa línea y suspender el pago de tarjetas de crédito es una decisión que debe tomarse con responsabilidad, información y conociendo de antemano las consecuencias que se enfrentarían al negarse a hacer frente a los compromisos adquiridos, después de todo, el banco no te obligó a realizar esas compras ¿verdad?

 

Recientemente he escuchado a personas sorprenderse por el hecho de que, habiendo dejado de pagar sus tarjetas de crédito, los bancos se hayan cobrado “a lo chino” disponiendo de otras cuentas que el deudor mantiene con la institución. Lamentablemente, este es uno de esos casos en que la desinformación se convierte en enemiga de tus finanzas personales, pues el cobro automático es una de las cláusulas incluidas en el contrato que celebraste con el banco al obtener la tarjeta de crédito (¿leíste el contrato?) Dicho contrato también estipula que, al momento de hacer uso por primera vez del plástico, aceptabas las condiciones del banco, cualesquiera que éstas fuesen.  Si tu tarjeta de crédito y tu cuenta de cheques, nómina o pensión son manejadas por la misma institución, quizá debas cambiar de banco antes de suspender tus pagos.

 

Una vez suspendido el pago de tus tarjetas, te convendría comprar una buena dotación de antiácidos y té de tila, ya que el banco tornará tu cuenta a una empresa especializada en cobranza que, aún sujeta al convenio de ética existente entre la Asociación de Profesionales de Cobranza y Servicios Jurídicos y la Condusef, no será precisamente amable ni considerada al requerir tanto de ti como de tus avales la liquidación de tu adeudo. Existe también la posibilidad de que el banco “venda” tu deuda a un tercero con quien tendrás que lograr un acuerdo ya sea vía legal o extrajudicial.

 

La facilidad y velocidad de intercambio de información que Internet ofrece también jugarán en tu contra, pues la falta de pago será reportada al Buró de Crédito, el cual se dedica a integrar la información crediticia de todo aquel que haya sido sujeto de crédito. El obtener un registro negativo en esta base de datos ocasionará que durante los próximos siete años tus posibilidades de obtener un nuevo crédito disminuyan, desaparezcan o, peor aún, tengas que aceptar créditos con mayores tasas asociadas al riesgo que representarás como pagador. Para conocer tu situación actual puedes acceder a www.burodecredito.com.mx

 

Ahora bien, ante la reaparición y surgimiento de asociaciones de ayuda a deudores, te recuerdo que tu último “ángel de la caridad”, el banco, te otorgó un crédito demasiado caro y bajo unas condiciones desfavorables desde el punto de vista del consumidor. Antes de “entregar nuevamente el alma” y convertirte en botín político, pagar cuotas, membresías o elevados honorarios por concepto de asesoría legal, evalúa fríamente tus posibilidades de éxito y no te dejes llevar por falsas promesas. Asegúrate de la legalidad y transparencia de quienes te ofrecen su ayuda y, por favor, no firmes nada sin leerlo y/o entender los compromisos que estas adquiriendo.

 

La decisión de pagar o no pagar y sus consecuencias son tuyas y obedecerá a tus circunstancias personales y sentido común. Sea cual sea tu decisión, necesitas realizar un cambio de actitud hacia el dinero. Limpiar tus tarjetas ahora para volver a saturarlas en un futuro, es un patrón que conduce a la infelicidad. ¿A que te suena: “Debo, no niego; pago, de una vez por todas y para siempre”?

 

Recuerda, la desinformación es la peor enemiga de tus finanzas personales

Read Full Post »